El título de la entrada de hoy es evidente, no hay más que ver la enorme y preciosa sonrisa de Miguel Ángel. De todas las fotografías que Luis me ha mostrado de su tío, esta es mi favorita, sin dudarlo ni un segundo. Luis tiene razón en que no es la más bonita, ni la más significativa, pero la paz y alegría que transmite esta foto no la he vuelto a encontrar en ninguna de las demás que he visto, donde casi siempre aparece serio.
No tuve la suerte de conocer a Miguel. Sé que su vida seguramente no fue fácil, o no fue como el hubiese querido; y por eso me gusta tanto su sonrisa, porque en la vida tiene que haber más sonrisas que lágrimas, y nada ni nadie nos tiene que robar la alegría.
Fotografía: Álbum personal
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