Mostrando entradas con la etiqueta esthersiendo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esthersiendo. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de febrero de 2016

Recuerdos I


Amarneciendo
Guillermo y Pepe junto a un retrato de Miguel pintado por Esther Ortego

Ah! Miki! Qué pronto nos has abandonado.....!!! 

Si eras tú de esos pocos que saben de nubes y pájaros....!!!

Te recuerdo con tu larga gabardina, un poco cansada tu mirada aguileña y tu sonrisa en el alma. ¡Para mí que eras el único aristócrata de espíritu entre aquellos niños pretenciosos!

Angelito me dijo en París, ya muchos años después: "Miki era muy sensible .....!!!!, se podía derretir si le gritabas....!!!"
La primera lección que me diste fue muy simple: "No todos somos hijos de papá...."; pero dicho por ti, y con todo tu cariño, fue como despertarme....

Ay! Miki! Verte en Göteborg buscando trabajo me ponía la piel de gallina....!!! Tú estabas hecho para escribir y pintar..., soñar, pasear, reír....  Eso de hacer camas en un hotel no era lo tuyo....!!!

No puedo seguir......!!!!


Texto: Pepe, el Filipino
Fotografía: Asociación Oceánida


Contacto: amarneciendo@gmail.com

sábado, 16 de enero de 2016

Oceánida


Y quería decir…


Y quería decir que los muertos circulaban entre nosotros
Y allí estuvo Esther, que nos convocaba
Y Miguel Ángel, que había sido el primero
Y Antonio, menos palabra, más presencia
en los libros, en las fotos, en los objetos….


Un grupo en torno a una mesa,
Comida, vino, conversación
Una casa que acoge
Una mujer que propone y permite


Cada uno con su nube, su bola de energía
Sus huecos, sus agujeros
Los dolores que se alojan impertérritos
En los costados de los orantes


Santo de la pastilla
Vial de psicoanálisis
Terapia de la vida
Origen del sentido


Y la voces van y vienen…


Si te alejas, los ves ahí
Sus cabezas inclinadas sobre el tablero de juego
Poniendo piezas, juntando palabras
Armando el puzzle
Imposible de la vida
Donde uno se refleja en el otro
Donde el otro creó surcos que transitamos


En la estela de Hjalmar
En el surco de Goteborg
Tras el misterio de la Mastaba
En las alas del mar
Con las manos sosteniendo palomas
Pelos ondulantes
Melenas frondosas
Delicados miembros
Entreteniendo el pucho
El libro
El recitado
El hilo tenue de la vida
El sentido tejido frágilmente
Con nuestra debilidad
Nuestro no saber
Nuestro querer…



10 de enero de 2016


Poema: Cruz del Valle
Fotografía: Álbum personal Amarneciendo



Contacto: amarneciendo@gmail.com

sábado, 18 de julio de 2015

esthersiendo imagen



Esther Ortego para Amarneciendo
Esther Ortego y Miguel

La semana pasada publicamos un folleto de una exposición de Esther Ortego celebrada en marzo de 1973 en la Librería Abril de la calle Arenal de Madrid. Fue en aquella época convulsa del final de la dictadura cuando la tertulia poética del Ateneo, dirigida por José Hierro, fue censurada y se trasladó a esta librería, la cual también era espacio de exposiciones y otros eventos artísticos. En aquellos mismos años,  ya contamos que Miguel solía acudir a reuniones en casa de las hermanas Ortego. Sabemos que a nuestro artista no le interesaba mucho la política; su mayor interés se centraba en la lectura y la creatividad. El poema que transcribimos a continuación es aquel que apareció en ese folleto. Creemos que el poema habla de Esther y de sus cuadros, aunque en él también podemos encontrar ya casi todos los referentes de su poesía posterior: especie, prehombre, abismaluz, amortecer y amarnecer; términos que nos remiten al universo onírico que ambos artistas compartían, un mundo marcado por la tristeza y la soledad del ser humano que no quiere alejarse de su amor..., o de su origen.


esthersiendo imagen

tus otras veces de especie
y la misma
desde (el no haber sido) llevas
(desembarazando) tiempo existido hasta mis ojos
(gramáticos de la oquedad infondo)
de tu ahora, acumulado
nuestra próxima vez prehombre
y sí
fin acaso, quizás principio
de nuestra más inveniente edificación
(intermediarios constante donde el acaso hombre)
o no haber sido nunca somos
vertebración para nadie
entre los cuatro elementos (que tú asedias)
-a manuales ojos, visionarias manos-
-ignotantes en ojos a veces
tus presencias
otras, sitiadas en luz -vacío a fuego- de tu pasión
sucedes
dando forma abismaluz por si ser un día
(en circular táblex de tu memoria
dispuesta y hábil de mismidad)
-coordenada de aire agua fuego y tierra
de tus regresos-
tras los círculos asiduos de tus dedos
(desembarazando tiempo hasta ojos)
tecnificas hasta memoria del alguien
últimamente la entraña invadida
de hermosura aún más y espera
como seres firmes que amortecen (y amarnecer quisieran)

hacia seres pendientes de un tiempo de hombre


Fotografía: Álbum personal de Miguel Ángel Andés
Poesía. Miguel Ángel Andés (Paradero)


Contacto: amarneciendo@gmail.com

sábado, 11 de julio de 2015

Esther Ortego (II)


Esther Ortego para Amarneciendo

Esther Ortego para Amarneciendo

Esther Ortego para Amarneciendo


La semana pasada dimos la triste noticia de la muerte de Carmina Ortego, hermana de Esther, una artista a la que ya dedicamos otra entrada en julio del año pasado. Queríamos hoy mostrar este folleto, el cual es una evidencia más de la íntima relación de Miguel Ángel Andés con Esther Ortego desde siempre. El hecho de que en 1973 ella optara por uno de las primeras poesías de nuestro artista para publicitar una de sus exposiciones es muy significativo. A la vista de este poema, y de aquel que publicamos dedicado a Caridad Díaz Faes, también queda demostrado que el poemario publicado en 1999 bajo el nombre de Paradero no es el mismo del que Miguel hace referencia en varios documentos que hemos encontrado recientemente. Está claro que Paradero fue el título que el quiso dar a un conjunto de poemas, mucho más extensos, dedicados a pintores. Encontramos hace tiempo una biografía manuscrita de Miguel donde reproducía un borrador del listado de esos pintores. Seguramente hubo más; alguna otra nota de nuestra artista habla de veintisiete poemas a pintores. De momento, sólo hemos encontrado dos. La lista está incompleta, como si él mismo no recordara a quién se los había escrito ni cuándo. De esos nombres y de los poemas sueltos que hemos descubierto en sus cuadernos y en hojas manuscritas, podemos deducir que escribió, al menos, estos seis.

Poema 1: dedicado a Víctor Mira
Poema 2: a Esther Ortego
Poema 4: a Pilar Menéndez Pidal (aunque luego le escribirá otro con ese número a Caridad, pero mucho más tarde, en 1989)
Poema 5: a Ildebrando Urbani
Poema 7: a Amelia Jiménez
Poema 8: a Frederik Vanmelle

Una vez más celebramos el descubrimiento de nuevos caminos por los que continuar investigando.


Contacto: amarneciendo@gmail.com